¿Cuáles son todos los gastos que tienes que pagar para comprar una casa?
Publicado el 27 de agosto de 2026 · Actualizado el 30 de agosto de 2026
El sorpresa que casi todas las inmobiliarias olvidan mencionar
Tienes el dinero para la entrada, el crédito aprobado, la casa elegida. Firmas en la notaría y llega el sorpresa: además del precio de compra, hay un montón de conceptos que nadie te anticipó. Algunos ya te los cobran los bancos; otros te caen encima en el último momento.
No es fraude. Es sistema. Y puedes estar preparado.
Los seis gastos que van en la factura final
1. Avalúo de la propiedad
Es el dictamen escrito de cuánto vale la casa en el mercado. No lo haces tú; lo ordena el banco como parte del trámite de tu crédito. Alguien llega, mira la casa, revisa dónde está, el estado de la construcción, y emite un número.
Ese número es lo máximo que el banco te va a prestar. Si la casa cuesta más que lo que el avalúo dice que vale, tú cubres la diferencia. Si cuesta menos, no importa: pagas lo que acordaron.
El avalúo lo paga el solicitante del crédito (casi siempre, tú). El coste depende de qué tan grande sea la propiedad, dónde esté y quién lo haga. Algunos bancos lo incluyen en los gastos del crédito; otros te lo cobran por separado.
2. Impuesto sobre la traslación de dominio
Es lo que paga el Estado cuando la propiedad cambia de dueño. Se llama de formas distintas según la entidad (Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles, Impuesto a la Traslación de Dominio). Lo importante es que es obligatorio y lo tienes que pagar.
No es porcentaje sobre el precio de venta que tú acuerdes; el Estado tiene un valor catastral (el que está registrado en el municipio), y el impuesto se calcula sobre eso. A veces es menor que lo que pagaste; a veces es mayor. Depende de tu caso.
Quién lo paga (tú o el vendedor) es negociable. En algunos estados es tradición que lo pague el comprador; en otros, el vendedor. Pregunta antes de firmar nada.
3. Honorarios de la notaría
La notaría es quien legaliza la compraventa. Redacta la escritura, valida que todo esté en orden, que no haya fraude, y firma como fe pública. No es un abogado que contrates; es un funcionario obligatorio por ley.
Sus honorarios son arancelarios (hay una tarifa oficial por entidad y según el valor de la propiedad), pero dentro de ese rango hay espacio de negociación. Algunos notarios ofrecen descuento si les llegas sin intermediario. Otros no. Pregunta en más de una notaría antes de decidir.
La notaría también cobra por trámites adicionales: si la propiedad tiene deuda, si hay litigio pendiente, si necesitas certificados especiales. Estos adicionales no estaban en el arancel base.
4. Derechos de registro de la propiedad
Una vez que la notaría firma la escritura, tienes que registrarla en el Registro Público de la Propiedad (RPP) de tu entidad. El RPP es quien dice quién es el dueño de verdad.
Para inscribir la escritura, el RPP cobra derechos. La cantidad depende del valor registral de la propiedad y la entidad. No son gastos enormes, pero existen. A veces la notaría incluye este trámite en sus honorarios; a veces lo cobra por separado.
5. Certificados (historial, libertad de gravamen, predial)
Antes de firmar, necesitas certificados que prueben que:
- La propiedad no tiene deuda municipal (impuesto predial).
- No hay hipotecas, embargos ni otro acreedor anotado en el registro.
- El historial de la propiedad es limpio (o al menos sabes qué pasó).
Cada certificado cuesta, aunque sea poco. Si pides varios (predial, libertad de gravamen, certificado de no adeudo), va sumando. Algunos notarios ya los incluyen en el paquete; otros te los cobran aparte.
6. Gastos del crédito
Si financias la compra con un banco, hay costos que el banco cobra directamente:
- Comisión por originación (por procesar tu solicitud).
- Seguro de vida (obligatorio durante el crédito).
- Seguro de daño (protege la propiedad mientras dures el crédito).
- Gastos de tasación (si lo hace un tercero, no el banco).
- Costo de búsqueda de antecedentes legales (para verificar que la propiedad es lo que dice ser).
Estos gastos a veces se financian (se incluyen en tu crédito) y a veces no. El banco te da la oferta por escrito; ahí ves qué va adentro del crédito y qué sales de tu bolsillo.
Cuánto suma todo esto
Depende de tu caso. Depende de la entidad, del notario, del banco, del avalúo, de si el vendedor aporta algo. No hay un número único que te pueda dar sin estar mintiendo.
Lo que sí puedes hacer es pedir el desglose completo, concepto por concepto, antes de firmar nada. Ese número existe; solo te lo tienen que mostrar.
Cuáles puedes financiar con el crédito hipotecario
No todo. El banco financia el precio de la propiedad y algunos gastos de origen del crédito (comisión, seguros, ciertos impuestos). No financia el impuesto sobre traslación de dominio en todos los casos, ni siempre los honorarios de la notaría.
Pregúntale al banco de una: "¿Qué conceptos van dentro del monto del crédito?" Esa respuesta viene en un documento. Léelo línea por línea.
Cuáles tienes que pagar de tu bolsillo
El impuesto sobre traslación de dominio, casi siempre. Los certificados, a menos que el notario los incluya. Parte de los honorarios de la notaría (aunque negocie un descuento). Cualquier trámite legal adicional si la propiedad tiene problemas.
Esto suma un monto que nadie te advierte hasta el final. Por eso algunos compradores llegan a la firma y se llevan un susto.
Cómo pedir el desglose por escrito
Ahora viene lo que te protege: antes de ir a la notaría, pide por escrito a tu banco y a la notaría un desglose completo de gastos. Punto por punto. No un aproximado; un desglose.
Le preguntas a la notaría:
- "¿Cuál es el arancel total de esta compraventa, según el reglamento de la notaría?"
- "¿Qué incluye ese arancel? Enúmerame todo."
- "¿Qué trámites me cobras por separado?"
- "¿Puedo ver el presupuesto por escrito?"
Y al banco:
- "¿Me muestran el estado de cuenta detallado de todos los gastos que me van a cobrar?"
- "¿Cuál de esos gastos se financia con el crédito y cuál no?"
- "¿En qué momento me cobran cada cosa?"
Esto no es paranoia. Es diligencia. La mayoría de las notarías y bancos dan la información sin problema. Los que se rehusan, ahí es donde deberías desconfiar.
Negociación: qué sí se puede negociar
Algunos conceptos son ley: el impuesto sobre traslación de dominio, los derechos de registro. No negocian.
Otros, sí: los honorarios de la notaría (dentro del rango arancelario), quién paga qué entre comprador y vendedor, si algunas comisiones del banco se absorben. Depende del caso, del negociante, del mercado.
No hagas oferta sin saber qué estás ofreciendo. Por eso pides todo por escrito primero.
El cierre
Comprar casa es transacción grande. Merece que entiendas de dónde viene cada pesos que sales. No es gasto oculto; es gasto que nadie te explica porque asumen que ya lo sabes.
Tienes derecho a preguntar, a ver los números, a negociar lo que se pueda. Si llega el momento de firmar y algo no está claro, espera. Un día más de espera vale menos que un gasto sorpresa.