COMISIÓN INMOBILIARIA
Es lo que cobra quien intermedia la venta de una casa, normalmente un porcentaje del precio y a cargo de quien vende.
No hay una tarifa oficial en México: es libre y se pacta. Lo que sí debería haber siempre es un documento que diga tres cosas —cuánto, quién la paga y cuándo se devenga—, porque el pleito típico no es sobre el porcentaje sino sobre el momento: si se cobra al apartar, al firmar la promesa o al escriturar.
Quien compra normalmente no paga comisión, pero eso no significa que no la esté pagando: va dentro del precio. Lo que sí conviene saber es si la persona que te atiende representa al vendedor, porque entonces su cliente no eres tú.
Un dato práctico: la comisión no sustituye la revisión legal. Que una inmobiliaria cobre no quiere decir que haya revisado el Registro Público ni la situación del inmueble. Pregunta qué revisó, y pide ver los documentos.
POR QUÉ TE IMPORTA
Pon por escrito quién paga la comisión y en qué momento se gana. Es la fuente más común de discusiones al final de la operación.