ISAI
También se le dice: Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles, impuesto de traslado de dominio.
Es el impuesto local que paga el comprador por adquirir un inmueble y que se cubre en la escrituración.
No es un impuesto federal: lo cobran los estados o los municipios, y por eso cambia de nombre y de tasa según dónde esté la casa. En unos lugares se llama Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles, en otros Impuesto Sobre Traslado de Dominio, y en Jalisco Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.
Se calcula sobre el valor más alto entre el precio, el avalúo y el valor catastral —en Guadalajara, sobre el avalúo que autoriza su Catastro—, y lo retiene el notario en la firma. Lo paga el comprador.
Esta es la tarifa que leímos en la ley vigente de cada plaza donde operamos: Culiacán, Mazatlán y Ahome (Los Mochis), 2 % fijo; Mexicali, tarifa progresiva del 1.5 % al 5 %; Tijuana, tarifa progresiva del 1.5 % al 4.68 %; Guadalajara, tarifa progresiva del 2.5 % al 3.5 %.
En varias de esas leyes hay reducciones para vivienda de interés social, para vivienda regularizada o para quien no tiene otra propiedad en el estado, pero ninguna se aplica sola: se piden y casi siempre exigen una constancia. Pregúntala en la notaría.
POR QUÉ TE IMPORTA
Es una de las partidas más grandes de la escrituración y se paga en efectivo, en la firma.