SALDO INSOLUTO
Es lo que todavía debes de un crédito en un momento dado, sin contar los intereses que aún no se generan.
Es el número que importa cuando quieres vender una casa que todavía está pagando crédito, o cuando compras una que lo tiene: es lo que hay que liquidar para que la hipoteca se pueda cancelar.
No es la suma de las mensualidades que te faltan. Cada mensualidad lleva una parte de intereses y una parte de capital; el saldo insoluto es solo el capital pendiente. Por eso, al principio del crédito baja despacio: la mayor parte de lo que pagas son intereses.
Hay algo que casi nadie cuenta y que en Infonavit sí está en la ley: mientras el crédito vive, las aportaciones que tu patrón deposita en tu subcuenta de vivienda se aplican a reducir tu saldo insoluto. No son un ahorro aparte; van contra la deuda.
Quien te prestó tiene que poder decirte el saldo con fecha. En una operación de compraventa se pide una carta o estado de cuenta con el saldo al día de la firma, porque cambia cada mes.
En créditos de Infonavit conviene además revisar en qué está denominado el crédito, porque los créditos viejos en veces de salario mínimo se comportan distinto de los que están en pesos.
POR QUÉ TE IMPORTA
Si vendes con crédito vivo, el saldo insoluto es lo que sale del precio antes de que te quede algo. Pídelo por escrito y con fecha.