HIPOTECA
Es la garantía que se anota sobre una casa para asegurar el pago de un crédito, sin que el dueño tenga que entregarla.
El Código Civil Federal la define bien: es una garantía real constituida sobre bienes que no se entregan al acreedor, y que le da derecho, si no le pagan, a cobrarse con el valor de esos bienes (artículo 2893). Tú sigues viviendo en la casa; el banco o el Infonavit solo tienen anotado que si dejas de pagar pueden ir contra ella.
La hipoteca nunca se sobreentiende: para que surta efectos contra terceros necesita estar registrada (artículo 2919), y se constituye con las mismas formalidades que la compraventa, es decir, ante notario (artículo 2917).
Cuando compras una casa que todavía tiene hipoteca, lo normal es que en la firma se liquide el saldo del crédito viejo con el dinero de tu compra y se firme también la cancelación. Si compras con crédito nuevo, el que se anota después es el tuyo. Terminar de pagar no borra la hipoteca sola: hay que cancelarla y registrar la cancelación.
POR QUÉ TE IMPORTA
Una casa hipotecada se puede comprar sin problema si la hipoteca se liquida y se cancela en la misma operación. Lo que no se puede es comprarla «tal como está» y confiar.